Juan José Vaquero es el nuevo tesorero de la Confederación de Sociedades Científicas de España. Vaquero es licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad Complutense de Madrid y doctor por la Universidad de Alcalá y postdoctoral por el Imperial College de Londres. Desde 1998 es catedrático de química orgánica en la Universidad de Alcalá y lidera el grupo de investigación de Química Biológica. Durante su trayectoria ha sido decano y vicedecano de la Facultad de Química, director científico del Centro de Química Aplicada y Biotecnología y presidente de la Sección Territorial de Madrid de la Real Sociedad Española de Química. Ha dirigido 26 tesis doctorales, publicado más de 200 artículos y generado 32 patentes.

 

Desde su perspectiva, ¿Cuáles con los retos más importantes a los que se enfrenta COSCE en los próximos años?

Teniendo en cuenta que actualmente COSCE representa a más de 40.000 científicos y científicas en España, debemos dar mayor difusión a nuestras actividades para que seamos más conocidos, especialmente entre los más jóvenes y debemos aspirar a ser reconocidos como un actor clave y cualificado para evaluar las políticas científicas e influir en la toma de decisiones estratégicas que nos afectan.

Pero también debemos fomentar el diálogo con la sociedad para dar cuenta de la importancia de la ciencia en la mejora de nuestra calidad de vida y fomentar el apoyo social para alcanzar un modelo económico que apueste decididamente por la ciencia y la innovación.

 

¿Cuál es su opinión sobre el nivel de la investigación en nuestro país: sus fortalezas y debilidades?

La comunidad científica tiene clara las debilidades que afectan a la investigación en España. Tenemos una inversión muy baja en I+D respecto a nuestro Producto Interior Bruto, hay grupos de investigación en situación de infrafinanciación en relación con su potencial y capacidades. La carrera científica en España se enfrenta a salarios bajos, precariedad e inestabilidad laboral, especialmente de los jóvenes investigadores que tienen más dificultades para obtener financiación a pesar de que son altamente competitivos. Todo ello sin olvidar la creciente burocratización que recae también sobre el personal investigador.

Sin embargo, no todo es negativo. En España tenemos investigadores y grupos de investigación de primer nivel y centros de investigación de excelencia competitivos a nivel internacional en la mayor parte de áreas científicas. Además, tenemos un nivel de formación de estudiantes de grado y posgrado muy bueno, como demuestra su buena aceptación a nivel internacional.

 

¿Este año se ha incrementado el presupuesto destinado a I+D+i ¿En qué punto está la investigación española?

Es cierto que en los presupuestos de este año la partida de gasto en investigación se ha incrementado de forma notable, pero no podemos olvidar de donde venimos y a qué situación nos ha conducido tantos años de recortes. Estamos lejos del 2% de gasto en I+D sobre el PIB, una cifra que ya se nos prometía a los científicos a principios de siglo, estamos en las mismas cifras que hace diez años.

Muchas investigadoras e investigadores nos trasmiten que no han percibido mejoras en relación con el número de proyectos concedidos, ni con las cuantías de los fondos recibidos ni con el número de contratos predoctorales. Es decir, a la investigación básica no parece que le haya llegado de forma apreciable la mejora presupuestaria.

 

En tu opinión, ¿qué lugar ocupa la química en la ciencia española?

La química en España es un sector industrial muy importante. De hecho, es uno de los sectores que más invierte en I+D+i con un tejido de más de 3.000 empresas con alta capacidad exportadora y creador de empleo cualificado con más de 700.000 trabajadores. Además, tradicionalmente la química se enseña en prácticamente todas las universidades públicas y los grupos de investigación, tanto públicos como privados, son altamente competitivos.

Desde hace años, España se mantiene en torno a la décima posición del ranking global de investigación en química, según Nature Index, y tenemos universidades y centros de investigación que realizan una investigación extraordinaria si tenemos en cuenta la escasa financiación con la que contamos.

 

¿Por qué piensa que aún no se ha alcanzado un verdadero pacto de Estado por la investigación y la ciencia?

Esta pregunta no sólo nos la hacemos los científicos, sino que también la ciudadanía, y no sólo en la ciencia, sino también en la educación y la sanidad. Es decepcionante que los gobernantes que elegimos no tengan la capacidad de llegar a acuerdos y pactos a medio y largo plazo sobre aspectos cruciales en la mejora del país. Desde mi perspectiva, sino consiguen acuerdos es porque no hay verdadera voluntad política de pactar y el mismo hecho de no hacerlo parece que no tiene ningún coste electoral.