La Jornada de Sociedades 2024 tuvo lugar el lunes 23 de septiembre en Madrid. El acto fue organizado por la COSCE en colaboración con la Fundación Ramón Areces y se celebró en la sede de esta última. La Jornada de Sociedades 2024 estuvo dedicada a uno de los problemas más graves a los que se enfrenta nuestra sociedad: el futuro del agua.
“Retos sobre el futuro del agua” fue inaugurada por la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, y clausurada por el secretario de Estado de de Ciencia, Innovación y Universidades, Juan Cruz Cigudosa. La jornada tuvo un enorme éxito de asistencia y una altísima calidad científica.
En la bienvenida a la jornada, Perla Wahnón, presidenta de COSCE, aseguró: “Desde su creación en 2004, COSCE ha asumido la responsabilidad de exigir un firme apoyo político a la investigación científica. Y hoy, en la celebración de la Jornada de Sociedades 2024, desde la Confederación Española de Sociedades Científica, reiteramos el compromiso de seguir llamando a la puerta del Gobierno y del Parlamento para que también la clase política cuente con la ciencia, con el peso que la ciencia merece”. Y añadió: “En COSCE tenemos claro que los poderes públicos, tanto el legislativo como el ejecutivo, necesitan información contrastada. Y una buena parte de esa información la tenemos las científicas y los científicos. Establecer un mecanismo para que dicha información llegue a la Administración del Estado de forma rigurosa, precisa, rápida y comprensible es imprescindible en cualquier democracia moderna”. La presidenta de COSCE concluyó su saludo a los asistentes: “Hoy, más que nunca, necesitamos ciencia, necesitamos innovación y necesitamos colaboración global. El agua es vida, y el futuro del agua está en nuestras manos. Es nuestra responsabilidad colectiva asegurar que este recurso no solo se preserve, sino que se gestione de manera equitativa y sostenible para todos”.
En la inauguración de la jornada la vicepresidenta tercera del Gobierno Teresa Ribera destacó que “hay en estos momentos una larga lista de desafíos para garantizar la gestión eficiente y el acceso a todos a un recurso básico”. Ribera aseguró que para hacer frente a todos esos retos es necesario aunar el mejor conocimiento científico: “Necesitamos más investigación, más desarrollo tecnológico, mayor visibilidad del agua en las políticas públicas. El agua es algo de lo que nadie puede prescindir y España es una referencia internacional en la gestión hídrica”. En su intervención, la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico destacó el papel que está asumiendo la digitalización: “Ofrece muchas posibilidades para mejorar la gestión del uso del agua. La Inteligencia Artificial, por ejemplo, desarrollará un papel importante en esa tarea, también los gemelos digitales ya nos están ayudando a identificar las redes de saneamiento en las zonas inundables, por ejemplo”. También pidió Ribera reforzar nuestra capacidad anticipatoria ante excesos, desde las fuertes inundaciones a las sequías prolongadas, a las que se ha referido como principales amenazas para la correcta gestión del agua. “Eso también significa adaptar nuestras infraestructuras a situaciones extremas”, mencionó.
Tras la inauguración, tomó la palabra Ishai Dror, científico del Departamento de Ciencias Planetarias y de la Tierra del Instituto Weizmann de Ciencias, quien presentó las tendencias actuales en la disponibilidad de agua segura. Hizo especial hincapié en los retos que plantean los requisitos de cantidad y calidad del líquido elemento y se centró en “la creciente contaminación del agua en todo su ciclo”. “Hay que destacar los hallazgos que contribuyeron al reciente informe de la ONU, en el que se advierte de que, sin un mejor control de la calidad del agua, la salud y los medios de subsistencia de 4.800 millones de personas podrían estar en peligro para 2030”, indicó.
Por su parte, Berta Grau-Pujol, epidemióloga del programa europeo de epidemiología de intervención (EPIET) del European Centre for Disease Prevention and Control (ECDC) en el Centro de Operaciones en Emergencia de Salud Pública en Portugal, recordó que “el acceso seguro al agua y al saneamiento son fundamentales para prevenir enfermedades infecciosas”. “El cambio climático y los eventos climáticos extremos están incrementando los riesgos de salud pública relacionados con el agua, afectando especialmente a las poblaciones más vulnerables”. Esta experta reclamó que “se adopten medidas globales para mitigar los impactos del cambio climático y, ante el creciente movimiento poblacional, fortalecer la capacidad de los países para abordar las amenazas de salud con sistemas de vigilancia que permitan detectar, responder y controlar a tiempo los riesgos de salud pública. Esfuerzos conjuntos son clave para proteger a las poblaciones más vulnerables y prevenir futuras crisis sanitarias».
Alberto Garrido, catedrático de Política Agrícola y Economía de Recursos Naturales y vicerrector de Calidad y Eficiencia de la Universidad Politécnica de Madrid, se centró en otro problema: “La escasez de agua y las sequías tienen causas naturales -las derivadas de la variación climática- pero están inducidas e influidas por la mano del hombre y los responsables de la gestión. La escasez de agua es un resultado de procesos tendenciales, y en buena medida de mala planificación y gestión. Las sequías son fenómenos muy difíciles de gestionar, por toda la incertidumbre que comportan, pero se ha avanzado mucho en el conocimiento en la forma de gestionarlas”. Durante su intervención en la Jornada de Sociedades, Garrido expresó que “el cambio climático está aumentando la severidad y la probabilidad de los sucesos extremos, tanto las lluvias torrenciales e inundaciones como los periodos secos”. En su opinión, “el conocimiento científico, facilitado por la abundancia de datos y las herramientas de análisis numérico y capacidad de computación, es la base para la toma de decisiones. En las principales cuencas españolas, los recursos disponibles ya están disminuyendo, y lo seguirán haciendo. Se debe extremar la prudencia en la gestión e invertir en las infraestructuras y en los sistemas de gestión y reparto del agua; y no olvidar que el cuidado de la calidad y la restauración ríos y acuíferos aumenta el valor económico, social y ambiental de los recursos disponibles”.
Sara García Linares, del departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad Complutense, recordó que casi ocho millones de toneladas de plástico acaban vertidas directamente en el mar cada año. “Estos plásticos se degradan y dan lugar a micro y nanoplásticos, que contaminan nuestras aguas e incluso los alimentos que ingerimos”. Junto con su equipo, García Linares ha logrado una posible solución a este grave problema medioambiental y sanitario: “Hemos diseñado un nanorreactor biológico basado en una proteína del veneno de una anémona, que puede descomponer los nanoplásticos hechos de PET (el material de los típicos envases y botellas transparentes). Este avance no solo representa un progreso significativo en la reducción de la contaminación por microplásticos, sino que también abre nuevas posibilidades para abordar otros desafíos ambientales urgentes”.
Para avanzar en la búsqueda de soluciones a estos problemas, también es importante el papel que puede desarrollar la educación. De ello habló en la jornada Alicia Benarroch, profesora de la Universidad de Granada y experta en Didáctica de las Ciencias Experimentales. “Nuestra investigación sugiere que, para afrontar los problemas sociales relacionados con el agua desde la educación, es fundamental integrar una ciencia de la sostenibilidad que promueva la interrelación del agua con la producción de alimentos y la gestión de la energía”. “En definitiva, consideramos que una educación transformadora y holística, que incorpore principios de sostenibilidad y justicia social, puede empoderar a las nuevas generaciones para que se conviertan en agentes de cambio. Desde este enfoque educativo, podremos preparar a las personas para enfrentar los complejos desafíos del agua en el mundo contemporáneo, promoviendo así una gestión más equitativa y responsable de este recurso vital”, concluyó.
En esta jornada sobre los retos del futuro del agua también hubo tiempo para analizar la presencia de este elemento en el universo. A ello se refirió Marcelino Agundez, científico titular en el Instituto de Física Fundamental del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. “El agua es también una molécula omnipresente en el universo”. Para avanzar en ese conocimiento han sido claves los hallazgos de telescopios espaciales como Herschel, Spitzer, SOFIA, y James Webb y a misiones a Marte, Saturno, y Júpiter. “Hoy sabemos que el agua es una de las moléculas más abundantes en el universo, la tercera después de H2 y CO, y que está presente en ambientes astronómicos tan diversos como nubes interestelares, regiones de formación estelar, discos protoplanetarios, planetas y cometas, e incluso en la atmósfera de estrellas. Su elevada abundancia hace que juegue un rol especial en diferentes aspectos de la evolución física y química en el universo”, añadió.
Además de los citados anteriormente, presentaron ponencias Antonio Rivero, catedrático de Medicina de la Universidad de Córdoba y jefe de Sección de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital Reina Sofía que habló de la utilidad del análisis delas aguas residuales para el cribado poblacional de las enfermedades infecciosas y Elías Fereres, catedrático Emérito en el Instituto de agronomía Sostenible (CSIC-Universidad de Córdoba) que hizo un repaso a lo que suponen las sequías.
También se celebró una mesa redonda, conducida por Mercedes Echegaray, directora gerente de la Agencia del Agua de Castilla-La Mancha, y en la que participaron Eloy García Calvo, catedrático Ingeniería Química y ex director de IMDEA-AGUA; María José Polo, catedrática de Ingeniería Hidráulica y directora del Instituto Andaluz de Investigación del Sistema Terrestre; Lucila Candela, del Instituto Universitario del Agua y las Ciencias Ambientales y la Universidad de Alicante e Ishai Dror.
La Jornada estuvo conducida por Carlos Mario Gómez, catedrático de Fundamentos del Análisis Económico de la Universidad de Alcalá y miembro del Foro de la Economía del Agua e IMDEA Agua.
Por su parte, el secretario de Estado, Juan Cruz, en sus palabras de clausura destacó la importancia de la ciencia y los datos que esta proporciona para que los responsables políticos reciban una información contrastada.
Pinchando aquí puede ver una galería de fotos de la jornada
Pinchando en los siguientes enlaces puede ver los vídeos de la jornada: primera parte y segunda parte


