La Comisión Europea acaba de hacer públicos los datos oficiales correspondientes al número de usos de animales con fines científicos en la Unión Europea y Noruega correspondientes a 2023. La comparativa con los datos de 2018, previos a la pandemia COVID-19, indica claramente que ha habido un descenso significativo en el número de usos de animales para fines científicos, que se puede calcular en una reducción del 9.6% o del 18%, dependiendo si contabilizamos los peces o no en la ecuación. La inclusión de larvas de peces de alimentación autónoma, obligatoria de acuerdo con la legislación, es muy variable según los años y suele provocar alteraciones significativas en los resúmenes estadísticos. El descenso en el número de usos de animales es especialmente notorio en roedores (tanto en valores relativos como absolutos) como en perros o en animales de granja, con excepción de los équidos y los conejos. Se observan incrementos significativos en valores relativos de gatos, reptiles y cefalópodos que, sin embargo, se asocian a pocos individuos en términos absolutos. A continuación se aportan dos enlaces de EARA donde se discuten estas cifras, un enlace del blog de Lluís Montoliu con el análisis de estas estadísticas, y una presentación descargable de todas estas gráficas para quien esté interesado.