El 1 de enero, Joan J. Guinovart (Tarragona, 1947) falleció en Barcelona. Guinovart estuvo estrechamente vinculado a la COSCE desde la fundación de la confederación, fue uno de los impulsores para su creación y su primer presidente. La COSCE le está enormemente agradecida tanto por aquel impulso clave como por su dedicación a la puesta en marcha y el desarrollo de la confederación que no sería lo que es en la actualidad sin la dedicación, el cariño y el esfuerzo que puso para ello Joan J. Guinovart.
Era licenciado en química y en farmacia y doctor en farmacia por la Universidad de Barcelona. Realizó una estancia posdoctoral en la Universidad de Virginia (Estados Unidos). Y fue profesor titular y posteriormente catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad Autónoma de Barcelona y de la Universidad de Barcelona.
Ocupó diversos cargos de gestión dentro del sistema de ciencia y tecnología como el de coordinador del Área de Biología Molecular y Celular de la Agencia Nacional de Evaluación y Prospectiva (ANEP) entre 1988 y 1991; director del Parque Científico de Barcelona y director-fundador del Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona (IRB Barcelona) desde 2005 hasta 2018. En los últimos años ha sido profesor emérito de la Universidad de Barcelona y del Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona (IRB Barcelona).
Su área de investigación estuvo centrada en el metabolismo del glucógeno, sobre todo en aquellos aspectos relacionados con sus alteraciones en patologías como la diabetes y algunas enfermedades neurodegenerativas y en la búsqueda de nuevos fármacos antidiabéticos.
Entre otros cargos y honores, además de presidir la COSCE entre 2005 y 2011, Joan J. Guinovart fue presidente de la Sociedad Española de Bioquímica y Biología Molecular entre 1996 y 2000, de la que era Socio de Honor, y de la International Union of Biochemistry and Molecular Biology (IUBMB) entre 2015 y 2018. Era miembro de número de la Real Academia Nacional de Farmacia, de la Real Academia de Farmacia de Cataluña y del “Institut d’Estudis Catalans”. Había recibido un doctorado Honoris causa por la Universidad Andrés Bello de Chile, además de numerosos premios, como la Medalla Narcís Monturiol al mérito científico o la Cruz de San Jordi, una de las más altas distinciones que otorga la Generalidad de Cataluña. También el Diploma de Honor y el Premio Israel Pecht de la Federación Europea de Sociedades de Bioquímica (FEBS) y el Premio por Servicios Distinguidos de la IUBMB.
El pasado 14 de junio tuvimos la fortuna de compartir una jornada con él cuando recogió el Diploma de Honor COSCE 2024 que le había otorgado la Junta de Gobierno de la confederación un año antes como agradecimiento a todo el trabajo que realizó para impulsar a la COSCE.
Descanse en paz.


