Vicent Martínez García es vocal en la Junta de Gobierno de la COSCE y representa al área de Matemáticas, Física y Tecnologías Físicas, Química y Tecnologías Químicas. Licenciado por la Universitat de València (UV) en 1985, realizó su tesis doctoral en Astrofísica y Cosmología en Nordita y el Niels Bohr Instituto de Copenhague en Dinamarca. Actualmente es catedrático de Astronomía y Astrofísica en la UV y fue director de su Observatorio Astronómico durante más de diez años. La actividad investigadora de Martínez se ha orientado al estudio de las galaxias, la estructura del Universo a gran escala y la cosmología, siendo uno de los primeros científicos en aplicar los fractales a la cosmología. Actualmente su investigación se centra en la aplicación de métodos de estadística espacial a la distribución de las galaxias y la evolución de sus propiedades.

Vicent Martínez ha realizado estancias en centros de investigación de Suiza, Francia, Holanda, Dinamarca, Italia y Reino Unido, impartiendo seminarios y universidades de todo el mundo. También está comprometido con la divulgación, ya que ha impartido más de un centenar de charlas. Su actividad docente y de difusión de la ciencia le valió en 2011 el Premio a la Enseñanza y Divulgación de la Física de la Real Sociedad Española de Física y la Fundación BBVA.

 

Desde su perspectiva, ¿Cuáles con los retos más importantes a los que se enfrenta COSCE en los próximos años?

 Pienso que estamos ante un momento crucial, tanto por la reforma de la Ley de la Ciencia como por el debate iniciado sobre la nueva Ley de Universidades. Ambos temas son de mucho interés para la COSCE y debemos participar de manera constructiva en el diálogo como un interlocutor adecuado para fomentar la comunicación entre las científicas y científicos de nuestro país con los representantes del Gobierno y el Parlamento. Valoro muy positivamente el interés mostrado por la nueva ministra de Ciencia e Innovación y por la secretaria general de Investigación por conocer con detalle nuestras preocupaciones y propuestas.

Es por este motivo y en este contexto, nuestro objetivo es conseguir que ambas leyes sirvan para fortalecer nuestro sistema de ciencia y universidades. Estamos ante una oportunidad que no podemos dejar pasar.

 

¿Cuál es su opinión sobre el nivel de la investigación en nuestro país: sus fortalezas y debilidades?

Estoy convencido que la fortaleza de la investigación en España radica fundamentalmente en las personas y en los grupos que hacen investigación de calidad, con una excelente formación y con notable experiencia internacional. En muchas áreas son grupos muy competitivos y con un nivel equiparable al de los países más avanzados de nuestro entorno. Por el contrario, creo que la debilidad recae en la situación laboral de muchos de estos investigadores. Creo que es precaria e incierta y además ocurre cuando alcanzan edades y méritos que deberían implicar un nivel de estabilidad mayor.

Otra debilidad de la investigación es la excesiva burocracia que va asociada a nuestro trabajo como investigadores y que hace que dediquemos más tiempo que en otros países a actividades puramente administrativas, un tiempo que podríamos estar dedicando a tareas investigadoras, formativas y formadoras o a la divulgación científica. Lo peor es cuando burocracia provoca retrasos insoportables en la publicación de las resoluciones. No tiene sentido lo que pasa con los contratos predoctorales FPI y sobretodo FPU. Los aspirantes a estos contratos son, en muchos caos, los estudiantes más brillantes egresados de nuestro sistema universitario y les forzamos a esperar un año o más desde el momento que presentan su solicitud hasta que se pueden incorporar a sus centros de investigación. Esto es completamente desmotivador.

 

¿Cuál es el peso de su área de representación de matemáticas, física y tecnologías físicas y química y tecnologías químicas en la investigación española?

Es un área con un peso notable en el sistema y a la que se dedica una buena parte de los recursos, tanto en ciencia básica como en aplicada. La inversión en esta área tiene un claro retorno tanto en el incremento de conocimiento como en desarrollos tecnológicos. Tengo claro que en España hay muy buena investigación también en otras áreas como las ciencias de la vida, la biología y la biotecnología; y también en las ingenierías y, por supuesto, existen grupos que hacen un trabajo excelente en humanidades y ciencias sociales. En la COSCE están todas bien representadas.

 

La creación del Ministerio de Ciencia e Innovación es una apuesta del actual Gobierno, ¿qué balance hace de su gestión? ¿Cómo valora la separación con Universidades?

Hace algo más de un año publiqué un primer balance positivo de la gestión del ministro Pedro Duque y su equipo en un artículo de opinión que publiqué en ElDiario.es . Creo que la creación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades fue una apuesta importante, funcionalmente puede ser que no fuese óptima la separación de Universidades en esta legislatura, pero el tiempo está poniendo de manifiesto que el resultado no es negativo. Ambos ministerios trabajan coordinadamente desde mi perspectiva. De hecho, se están produciendo encuentros de coordinación interministerial con la coordinación de la nueva ministra Diana Morant con los ministros de Sanidad y Universidades. Sinceramente, pienso que si hay voluntad política de coordinarse no veo mayor problema con los nombres y competencias de los ministerios.

 

¿Por qué piensa que aún no se ha alcanzado un verdadero pacto de Estado por la investigación y la ciencia?

Por el mismo motivo que no se ha renovado el Consejo General del Poder Judicial. Porque la política está basada más en los intereses partidistas que en la búsqueda del bien común. También sobre este asunto publiqué un artículo, bajo el título ‘Levantar los ojos por encima del partidismo venenoso’ donde apuntaba ya en que “va a hacer falta una enorme capacidad de entendimiento y vislumbrar, con generosidad, el amplio horizonte del interés común.”

 

Recientemente se ha publicado una noticia que apunta a la brecha de género en matemáticas. ¿Por qué piensa que a las niñas les gusta menos?

Es un tema muy interesante, pero los estudios no son concluyentes. La Real Sociedad Matemática Española, que está incluida en mi vocalía, presentó recientemente un estudio al que hacía referencia mi colega de Universidad, Anabel Forte, en un artículo que recomiendo. Decía “El libro blanco de las matemáticas” apunta posibles soluciones “fomentar la participación de todo el alumnado y, especialmente de las mujeres, favoreciendo ambientes de enseñanza no competitivos, mostrando la aplicabilidad social de las Matemáticas, presentando referentes tanto históricos como actuales de mujeres que se dedican a las Matemáticas en ámbitos como la universidad o la empresa.”

Sin duda, el debate sobre estos temas lo abrió la filtración de la publicación sobre la nueva Ley de Educación y las desafortunadas críticas de algunos políticos. No tengo ninguna duda que los enfoques emocionales y de perspectiva de género son importantes tanto en la enseñanza de las matemáticas, como en la enseñanza de la biología o de la historia, como también lo son en la práctica del deporte o de la música.   Ignorar que las emociones, las creencias y las actitudes influyen en el aprendizaje es un error.  En ese sentido el cine ha aportado algunas miradas muy interesantes con películas como: “El indomable Will Hunting” o “Figuras ocultas” en las matemáticas, “El club de los poetas muertos” en la literatura, “Carros de fuego” o “Million dolar baby” en el deporte, o “Whiplash” en la música.