El actual entorno económico y social está marcado por intensos factores de cambio y por profundos desafíos, que definen un alto nivel de complejidad y competitividad para las empresas y los países en el contexto internacional. Ante ese entorno, y como ha ocurrido en otros grandes períodos de transformación histórica, la capacidad de una sociedad para innovar se configura como la gran fuente de generación de productividad, diferenciación y valor para las empresas y de progreso y bienestar para el conjunto de una sociedad.
La vinculación entre ciencia y empresa es el factor clave para la creación de innovación, entendida como la aplicación práctica del desarrollo tecnológico y el conocimiento a la resolución de necesidades empresariales y sociales concretas. Es el eslabón de la cadena que permite convertir la tecnología y el conocimiento científico en valor útil y productivo.
Conscientes de ese valor estratégico de la innovación y de la vinculación entre ciencia y empresa, la presente ponencia se ha planteado como objetivo definir una propuesta que contribuya a impulsar el conjunto del sistema innovador español, partiendo de un análisis previo de las condiciones que definen un ecosistema de innovación eficaz, de la realidad actual del sistema innovador español y de las lecciones aprendidas en un conjunto de casos prácticos de innovación realizados por empresas e instituciones españolas.
A tal fin, la ponencia propone la creación de un Foro de Encuentro entre todos los agentes del ecosistema innovador español, liderado por las empresas, y en el que se concreten los mecanismos y esquemas de colaboración que permitan, a partir de acciones muy específicas y selectivas, dar un salto cualitativo decisivo al modelo de innovación en España.
El Foro de Encuentro tendría como objetivo fundamental desarrollar un «Modelo de Innovación español» que, a través de la realización de proyectos concretos de innovación, analizaría, documentaría y transmitiría las pautas a seguir por los distintos agentes, a la vez que se construye dicho modelo. Además, y por su mera actividad, contribuiría significativamente al nacimiento de una generación de emprendedores (investigadores con mentalidad de mercado y empresarios con mentalidad innovadora) que vivirían como suyo el modelo generado.
El ecosistema
La innovación se genera, hoy más que nunca, a partir de la interrelación y convergencia de múltiples agentes dentro de un ecosistema que –en un marco social, legal y cultural propicio– sea capaz de entender las necesidades y retos de las empresas y la sociedad, y desarrollar y aplicar el conocimiento y la tecnología que dé respuesta a esas necesidades.
Universidades y centros de investigación, administraciones públicas, entidades financieras y empresas, como principales agentes del ecosistema, deben interactuar de la manera más fluida posible para promover la innovación, el espíritu emprendedor y la generación de valor al servicio del conjunto de la sociedad.
Desarrollar el talento necesario; dotar a los centros de investigación de la adecuada visión empresarial y, en sentido recíproco, incorporar la innovación como un ingrediente clave de la gestión empresarial; dotar al conjunto del sistema de las infraestructuras y recursos necesarios para que pueda desarrollarse; y crear espacios comunes de comunicación e intercambio son algunas de las claves que deben facilitar el funcionamiento general del ecosistema.
El actual sistema de innovación en España
El sistema de innovación de nuestro país no está funcionando en la medida necesaria para asegurar el nivel de desarrollo futuro y de generación de valor que exige el entorno competitivo actual. Hace falta la masa crítica, los recursos humanos, tecnológicos y financieros necesarios, y que los agentes se interrelacionen de la manera más eficaz posible para conseguir la máxima optimización y productividad del conjunto.
Según datos de la CEOE, actualmente sólo el 6 % del gasto en I+D de las empresas españolas se dirige a contratar proyectos generados en universidades y organismos públicos de investigación de nuestro país.
El resultado combinado de la débil inversión de I+D+i de las empresas españolas y de la escasa permeabilidad entre el sistema investigador público y el tejido empresarial y social es que somos uno de los países de nuestro entorno que menos patentes registra (cinco veces menos que Italia, 10 menos que Francia o 30 veces menos que Alemania) y que, por tanto, tiene una de las tasas más débiles de conversión del esfuerzo investigador en innovación real y útil.
Los espacios y áreas de mejora son, por tanto, significativos. La ponencia ha identificado un conjunto líneas de actuación prioritarias que, aplicados a los principales agentes del ecosistema (empresas, instituciones y centros de investigación y administraciones públicas) deberían potenciar la capacidad innovadora de cada uno de ellos y de todo el conjunto.
Lecciones aprendidas
Como medio de entender en la práctica el funcionamiento de todo el ecosistema, el equipo de la ponencia ha analizado algunas iniciativas y realidades de colaboración entre ciencia y empresa en España. En conjunto se han identificado, al menos, diez claves operativas que han demostrado ser valiosas y que, por tanto, deberían ser potenciadas.
La importancia concedida a la innovación como valor estratégico en cada proyecto analizado, la generación de valor útil para el mercado y la sociedad como motor fundamental, la capacidad para convertir la tecnología en soluciones prácticas y aplicables a la mejora de procesos y la existencia de rigurosos modelos operativos, que gestionan, adaptan y miden los proyectos, son algunas de las buenas prácticas identificadas.
Propuesta de actuación
Como resultado de los análisis y reflexiones realizados por la ponencia, se considera oportuno proponer un proyecto que defina a corto plazo cómo replantear el «Modelo de Innovación español».
A partir de las experiencias existentes, se puede definir un modelo operativo que permita captar a los mejores profesionales, compartir los recursos, las experiencias existentes, articular esquemas flexibles de trabajo, establecer los mecanismos de colaboración entre los distintos agentes, recomendar y asesorar en los esquemas de incentivos y financiación.
Para ello proponemos un proyecto consistente en la creación de un Foro de Encuentro entre todos los agentes del ecosistema que, liderado por las empresas, se ocupara de:
- Definir los sectores y áreas de actuación prioritarios a desarrollar.
- Establecer el conjunto de las relaciones que deben promoverse entre los distintos agentes del ecosistema y los valores que debe fomentar.
- Promover la captación de los mejores profesionales investigadores y gestores.
- Articular el conjunto de acciones necesarias para conseguir y compartir recursos y experiencias.
- Poner en marcha un proyecto piloto que permita probar todo el Modelo de Innovación propuesto en esta ponencia.
En conclusión, la revisión del «Modelo de Innovación español» en el marco del foro propuesto, fundamentado sobre la excelencia en las relaciones entre ciencia y empresa, debería apoyarse en dos pilares fundamentales.
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- El liderazgo de las empresas dentro del ecosistema de innovación que, trabajando conjuntamente con los demás agentes, consigan articular los mecanismos que desarrollen y potencien el conjunto del modelo.
- La eliminación de las barreras legales, administrativas, de colaboración, de comunicación, organizativas, culturales y financieras que permitan desarrollar al ecosistema de innovación por sí mismo.
Por último, los miembros de la ponencia queremos resaltar nuestro convencimiento de que la situación actual del sistema de innovación español es crítica, pudiendo comprometer las posibilidades de desarrollo futuro de nuestro país. No obstante, estamos convencidos que aplicando de manera urgente las recomendaciones planteadas, aún estamos a tiempo de dar el giro necesario a esta situación actual.
Ponencias:
Estructuras e instrumentos de la política científica
Recursos humanos en la investigación
Ciencia y empresa: hacia un ecosistema dinámico para la innovación en España
Directorio:


