La perspectiva de la reciente política de la Unión Europea, que pretende convertirse en un territorio con la economía basada en el conocimiento más competitiva y dinámica del mundo, apunta la necesidad de aumentar el número de investigadores europeos en 700 000 como una medida que debe acompañar al incremento de inversión en investigación hasta un 3 % del PIB.
En el caso del sistema español de ciencia y tecnología, el objetivo de incrementar cualitativa y cuantitativamente los recursos humanos dedicados a la investigación se ven afectados por la escasa incentivación de la profesión investigadora, el reducido grado de investigación e innovación en las empresas españolas y el bajo nivel de formación científica de nuestros estudiantes. Estos hechos hacen que los recursos humanos en ciencia y tecnología en España presenten una serie de problemas estructurales, que se detallan a continuación; para cada uno de ellos se proponen algunas recomendaciones generales de actuación.
-
- La escasa orientación de la educación primaria, secundaria y universitaria hacia la formación científica, con una enseñanza que favorece las actitudes pasivas y no una predisposición positiva al aprecio por la ciencia.
El sistema educativo en su conjunto debe mejorar su capacidad para impartir una formación que promueva la creatividad y reduzca la pasividad, favorezca el espíritu crítico y constructivo, la curiosidad sobre el conocimiento de la realidad, la creatividad frente a la enseñanza dogmática, la multidisciplinariedad frente a la compartimentalidad y la flexibilidad frente a la rigidez. - La escasa atracción de los jóvenes por la investigación y el bajo nivel de cultura científica en la sociedad.
Se debe fomentar la motivación de los jóvenes hacia la actividad investigadora, fundamentada en el deseo de seguir aprendiendo y profundizando en el conocimiento y en su aplicación a la realidad económica y social, con el objetivo de transformar y mejorar éstas. - Las incertidumbres profesionales asociadas a la carrera profesional en ciencia y tecnología en todos los niveles: investigadores, tecnólogos, técnicos y gestores.
La actividad profesional en investigación debe resultar atractiva para los jóvenes potenciando su remuneración, la estructura y perspectivas de progreso de la trayectoria profesional en el sector público y la promoción profesional en las empresas, así como mejorando el ambiente laboral y el reconocimiento social del investigador. - La necesidad de una evaluación rigurosa de los recursos humanos y de los centros en los que se realiza la I+D.
La evaluación continuada y rigurosa de los individuos y grupos que se dedican a la investigación, es un mecanismo de mejora de la calidad y un instrumento para la incentivación salarial y la promoción profesional que necesitan ser potenciados. - El envejecimiento de la plantilla de investigadores.
El esfuerzo que es necesario realizar en España para aumentar cualitativa y cuantitativamente los recursos humanos dedicados a la investigación, tiene que ir acompañado de medidas que faciliten la incorporación regular y sostenida de nuevos investigadores, que reemplacen aquéllos que la abandonan por motivos de edad, permitiendo además un incremento cualitativo y cuantitativo de la masa total de investigadores. - La escasa absorción por el sector privado del personal investigador ya formado y la falta de comunicación e interacción entre el sector público de investigación y las empresas.
Quizás el mayor esfuerzo de mejora estructural que haya que realizar consista en facilitar el aprovechamiento por el sector privado de los recursos en investigación de que dispone el sector público. - La rígida organización del sistema de investigación y la necesidad de adaptación y de creación de vías de actuación más ágiles y flexibles.
El sistema de investigación español se basa preferentemente en la carrera funcionarial, que favorece el individualismo frente al trabajo en equipo. La introducción de un sistema alternativo más flexible, basado en la importancia de la tarea colectiva y sujeto a evaluación continua, favorecería la agilidad y la calidad del sistema. - La poca visibilidad y escaso apoyo a los grupos de excelencia en investigación.
El investigador necesita tener un ambiente estimulante para llevar a cabo su tarea creadora. Las medidas de creación de nuevos recursos humanos y la agrupación de los existentes en grupos o redes de excelencia, favorecerían muy notablemente la mejora global de la calidad investigadora en España.
- La escasa orientación de la educación primaria, secundaria y universitaria hacia la formación científica, con una enseñanza que favorece las actitudes pasivas y no una predisposición positiva al aprecio por la ciencia.
Propuestas de actuación
-
- Incentivar la entrada al sistema de investigación de las generaciones jóvenes mediante actuaciones sobre el sistema educativo.
- Crear medidas salariales que estimulen aún más que las ya existentes los resultados de las evaluaciones periódicas de los científicos.
- Promover la movilidad del personal investigador y medidas que permitan, a parte del personal investigador en el sistema universitario y sanitario, aumentar su dedicación a la investigación.
- Crear un programa de distinciones a investigadores de excelencia y asociar una financiación generosa a redes y centros de excelencia que permitan el aprovechamiento óptimo de los recursos humanos.
- Creación de una trayectoria profesional en I+D basada al menos en sus etapas finales en contratos laborales de investigación (modelo tenure).
Ponencias:
Estructuras e instrumentos de la política científica
Recursos humanos en la investigación
Ciencia y empresa: hacia un ecosistema dinámico para la innovación en España
Directorio:


